Se ve como las escaleras forman parte de nuestra sociedad no solo para guiarnos en caminos que no conocemos, también son nuestra manera de subir en la vida, no necesariamente en la colina de una ciudad o de un edificio, la escalera como la conozco hoy es diferente a como la conocía ayer, mostrándome su otro lado, su descenso, que si bien se interpreta para llegar a la salida de su laberinto no siempre es grato llegar al fondo, a veces hay que tener las agallas para volver a montarte en tu espiral de peldaños y así lograr entender tu funcionamiento y de paso darme cuenta si alguna vez me llevaras al punto que quiero llegar.
Acaso sabes escalera donde quiero llegar?
Acaso sabes si tienes los peldaños que se necesitan para llegar?
¿Esta bien que busque un punto que talvez no existe en una espiral que tiene millones de peldaños?, Y si es así? Cual de todos estos es mi peldaño actual.
Muéstrame tan solo la guía para poder volver arriba, después de todo estando en tu cima puedo ver todo lo que quiero y de esa manera encontrar ese punto que has escondido en tu laberinto, ese único punto en donde podré ser feliz.
Tu laberinto me nubla la visión de la salida,
Escaleras… Laberintos… Corazones… Todos funcionan de maneras iguales.
Quien sabe talvez aun estoy buscando la entrada.
sábado, 16 de mayo de 2009
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